Centro de Estética Ana Marco

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Cera caliente, ¿cómo es el tratamiento?

En posts anteriores os hemos hablado acerca de la cera caliente. Sin embargo, en el post de hoy vamos a explicaros cómo se realiza un tratamiento de depilación con ella.

En primer lugar, debemos explicaros que la cera caliente se trata de un método de depilación superficial, el cual permite acceder a zonas amplias y reducidas, lo que lo ha convertido en el tratamiento más versátil.

En cuanto al nivel de dolor, resulta mucho más soportable (unas zonas más que otras) en comparación con otros métodos como el láser, ya que permite arrancar el vello de una zona mayor en cada tirón. No obstante, es más doloroso que otros como la cuchilla o la crema depilatoria, los cuales no producen ningún dolor debido a que no se arranca el vello, sino que se corta.

Pasos

Antes de la realización del tratamiento, es imprescindible llevar la piel hidratada. Con esto nos referimos a que antes de acudir a la sesión, debéis aseguraros de que vuestra piel está limpia. Si aún así preferís darle un toque extra, podéis haceros una pequeña exfoliación el día anterior a la visita.

Una vez tenidos en cuenta estos truquillos, podemos empezar:

Poner la cera a calentar

En los centros de estética, el método más empleado es mediante calentadores. Se trata de unos recipientes generalmente circulares que permiten derretir la cera y dejarla a la temperatura deseada para su utilización. Esta temperatura no debe ser ni muy caliente ni muy fría, ya que en el primer caso puede ocasionar quemaduras en la piel; y en el segundo, no tendrá su efecto deseado al estar demasiado rígida.

Esparcir la cera caliente en la zona a depilar

Este es el paso en el que influye la temperatura de la cera. Cuanto más adecuada sea la temperatura a la que se encuentre, más fácil resultará su esparcimiento.

Lo más importante de este paso es esparcirla en la dirección en la que crece el pelo. Generalmente, esta dirección será de arriba abajo, pero dependiendo de la zona que se desee depilar esto puede variar.

La importancia de esta dirección se debe a que la retirada se debe hacer en la dirección contraria, por lo que, si la colocamos de una forma que no es correcta, su extracción tampoco lo será.

Retirar la cera caliente

Como hemos dicho, hay que tirar de la cera en dirección a contrapelo, lo cual permitirá que el vello sea arrancado correctamente desde la raíz. Este proceso debe hacerse con suavidad, ya que la piel es delicada, pero a su vez debe ser un tirón seco, para asegurarnos de que se desprende de su raíz.

Repetir el proceso

Será necesario repetir este proceso las veces suficientes como para eliminar por completo todo el vello de la zona que se está depilando.

Hidratar la piel

Es de suma importancia dejar toda la zona depilada con la hidratación suficiente, ya que, al finalizar la sesión, los poros están muy abiertos y además será un buen momento para que la crema penetre en mejores condiciones.

Cuidados posteriores

A pesar de que al finalizar el tratamiento se debe hidratar la zona, es conveniente que sigáis haciéndolo también en vuestras casas. Cuanto más hidratada esté la piel, menos escozor y molestias notaréis.

Prevenciones antes y después de la cera caliente

Antes de la realización del tratamiento, si tenéis la menstruación en el momento de la realización de la depilación, es conveniente que lo aviséis a la especialista, ya que en estos momentos la tolerancia al dolor disminuye y pueden experimentarse más molestias de lo habitual.

Después de la depilación, hay que evitar la exposición directa al sol, así como la utilización de perfumes que puedan provocar escozor en la piel.  De igual forma, no es recomendable realizar ejercicios que provoquen excesiva sudoración o el empleo de ropa muy ajustada.

Recomendaciones

Para la realización del proceso, es conveniente seguir una serie de recomendaciones para asegurarnos de que todo va lo mejor posible. Existen muchas recomendaciones, pero las más relevantes son las siguientes:

Primero, es necesario acudir a la sesión con la piel limpia, pero hay que evitar untar cremas, aceites o desodorantes.

Segundo, para que la extracción del vello sea lo más eficaz posible, debéis llevar como mínimo una semana sin depilaros, ya que así nos aseguramos de que el pelo tendrá la largura suficiente como para poder ser arrancado.

Tercero, hay que tener mucho cuidado con la temperatura de la cera, debiendo estar alrededor de los 36-37°C. Una vez colocada, es necesario esperar unos minutos a que se seque y se adhiera correctamente al pelo que se quiere retirar.

En cuarto lugar, es de vital importancia tomar las precauciones que os hemos comentado, para aseguraros de no sufrir daños en la piel.

Por último, debéis confiar en la profesional que os realice el tratamiento, ya que dependiendo de la zona a tratar pueden aparecer pudores. Sin embargo, tened en cuenta que se trata de expertas que saben perfectamente cómo manejar estas situaciones.

Si tenéis cualquier duda o consulta antes, durante o después de la depilación con cera caliente, no dudéis en preguntarnos. Nos vemos en el Centro de Estética Ana Marco en Zaragoza.

¡Hasta la próxima!

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